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¿Qué pasa con Facebook?

¿Qué pasa con Facebook?

Facebook es la red social actualmente más poderosa en internet, por número de usuarios activos y por los millones que genera.

Los últimos tiempos han realizado varios cambios significativos en la plataforma, principalmente respecto del muro tradicional de los perfiles, hoy Time Line, y sobre todo con las páginas. Éstas últimas con fines claramente comerciales y dedicadas al desarrollo de marcas personales, empresas y organizaciones diversas.

Lo cierto es que con los nuevos cambios implementados en Facebook también llegaron algunas dificultades para los usuarios, muchas de ellas a decir verdad incomprensibles. El que más o el que menos entenderá de lo que hablo si participa activamente de la red social; bien no sea directamente puede entenderlo por situaciones generadas con algunos de sus contactos.

Los avisos de amenaza de bloqueo en Facebook han aumentado de forma exponencial con el número de usuarios activos de la plataforma, como también los delitos virtuales dentro de ella. La suplantación de identidad, el acoso virtual, contenidos inapropiados o comentarios ofensivos, como el ataque a las cuentas por parte de hackers están a la orden del día. Parte de ello evidentemente dado por el número de usuarios y el protagonismo de ésta red social en internet. 

Amenazas de bloquear cuentas de Facebook sin sentido alguno.

Los carteles de aviso de bloqueo se han incrementado significativamente dentro de Facebook; ésto anunciado como una forma de controlar los contenidos y el spam dentro de la plataforma. En ello desde luego coincido pues los spammer han encontrado un nicho con terreno fértil para hacer de las suyas. También han reforzado los avisos de bloqueo en Facebook para los que suelo llamar “spammers contacteros”; aquellos que solo buscan sumar y sumar contactos a su lista de amigos de forma indiscriminada.

Lo cierto es que respecto de ello no parece haber coherencia alguna, pues por ejemplo en mi caso personal recibí un aviso con amenaza de bloqueo simplemente por agradecer y comentar el contenido de una amiga de la red social. También recibí un aviso de bloqueo de cuenta si no paraba de enviar solicitudes de amistad, algo más que curioso pues solo envío unas pocas al mes, las cuales por cierto no suman entre todas ni una media docena.

Por otro lado cualquiera que participe activamente en Facebook se encontrará con contenidos más que censurables, los cuales campan a sus anchas por la plataforma sin que nadie los censure o bloquee. Siendo claro y sin rasgarme las vestiduras, son contenidos que van desde inapropiados hasta execrables.

El acoso dentro de Facebook, del cual han sido víctimas gran cantidad de usuarios, tampoco es algo en lo que parezca estén por la labor de tomar medidas. Incluso un par de contactos míos han sido acosados impunemente y no han podido más que resignarse ante la impotente situación y pasividad por parte de quienes gestionan la red social. Me refiero a situaciones de acoso dentro de Facebook que han terminado en denuncia ante las autoridades competentes, las cuales a su vez poco pueden hacer al respecto. La suplantación de identidad es otro delito grave el cual toman a la ligera, al igual que los casos de acoso virtual antes mencionados.

Por otro lado el bombardeo de publicidad y aplicaciones por parte de terceros, presuntamente, no es algo que merezca el control de Facebook, lógico, les deja millones en términos financieros. Como tampoco diferenciar la opción entre bloquear un usuario o denunciarlo; porque convengamos que no es lo mismo bloquear un usuario de nuestra lista de contactos que denunciarlo, son cosas bien diferentes y con consecuencias distintas.

¿Cuál es en realidad el problema de Facebook?

Hoy día es la red social con más usuarios activos en internet y no solo requiere de tecnología para ser gestionada satisfactoriamente, también de recursos humanos pues las máquinas no pueden valorar ciertos aspectos determinantes. No alcanza con servidores y ancho de banda ilimitado para gestionar el tráfico de contenidos dentro de una red social, se requiere del control humano para, precisamente, que no se pase al ámbito del descontrol virtual.

La automatización de ciertos aspectos de la plataforma, lleva a que ésta no sea gestionada satisfactoriamente de acuerdo a las necesidades de sus usuarios. Muchos no logran entender ciertos avisos de bloqueo de sus cuentas o el por qué serán sancionados ante ciertas conductas por su parte inexistentes, también se sienten indefensos ante ciertas acciones ofensivas por parte de otros usuarios.

Lo que parece estar sucediendo con Facebook, es que poco a poco se convierte en tierra de nadie e impera un descontrol sin sentido alguno. La fiscalización o control de contenidos en las redes sociales es menester se realice por seres humanos y no por máquinas. Me refiero a casos concretos en los cuales procede la intervención de un criterio a aplicarse; para otros menesteres desde luego la automatización incluso puede eventualmente ser muy efectiva, aunque hay aspectos que no pueden quedar en mano de sistemas automatizados por su índole misma.

Atendiendo desde la realidad en millones de usuarios con los que cuenta Facebook, estaríamos ante la necesidad de un número de controladores o gestores de contenidos muy elevado. Sería menester como en otras redes sociales que se utilizara en proporción directa al número de usuarios activos. No implicando ello en modo alguno una pérdida financiera, pues a mediano y largo plazo la clave del gran negocio de Facebook, sus millones de usuarios, puede volverse en su contra.

Considero oportuno que Facebook tome muy en serio asuntos realmente graves que suceden dentro de la plataforma, como el acoso virtual y la suplantación de identidad. Hechos éstos punibles por la ley, en vez de estar enviando avisos de amenaza de bloqueos por cuestiones, en comparación con las antes citadas, realmente insignificantes en todos los sentidos.

Author: Daniel Costa Lerena

Psicólogo Clínico, Master en Coaching y NLP-DBM. Webmaster y Blogger.

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