LOADING CLOSE

Mentir, engañar y ocultar: cuestión de ética.

Mentir, engañar y ocultar: cuestión de ética.

Mentir, engañar y ocultar son conceptos similares a nivel popular, aunque diferentes.

 

Si hay algo que realmente me causa mucha gracia es cuando en las películas americanas sobre juicios escucho exigir juramento con la siguiente frase, “¿Jura usted decir la verdad solo la verdad y nada más que la verdad?”

Mi respuesta sería no, en todo caso le prometo decir mi verdad, solo mi verdad y nada más que mi verdad y, lógicamente siempre y cuando no me comprometa. Porque cada uno es dueño de su propia verdad y nadie está obligado a auto inculparse en nada.

Frecuentemente escuchamos nos reclaman escuchar la verdad aunque, no podemos más que decir nuestra verdad. Una verdad que muchas veces luego de ser escuchada por el otro se arrepiente de haberla reclamado por no coincidir en sus expectativas. El tema está unido evidentemente al concepto de ética, y cada uno tiene su ética particular.

Los términos estrictos de mentir y engañar no dejan margen a la posibilidad de aplicar ciertos derechos, derechos humanos me atrevería a decir. Sin dejar de lado el derecho a guardar silencio o a ocultar que nunca dejan de ser lícitos, dependiendo de las circunstancias claro.

No voy a entrar precisamente en los conceptos estrictos de los diversos diccionarios temáticos, lo abordaremos desde otra perspectiva más práctica, del día a día y basado entre otros conceptos sobre el tema, porque aprender a diferenciar los conceptos pueden resultarnos sin duda de gran utilidad en nuestras vidas.

Qué es mentir.

Básicamente mentir es manifestar verbalmente lo contrario a lo que estamos pensando aunque, también se miente con gestos, silencios, o claro, escribiendo el mensaje.

Para mentir es necesario tener la intención real de que lo manifestado no coincida con lo que está en nuestra mente, debemos ser conscientes que estamos tergiversando lo que en realidad consideramos es de forma diferente.

Por otro lado, y llevados hacia una definición más básica o simple, mentir sería cuando lo manifestado no coincide con el hecho verdadero. Aunque aquí debemos contemplar diferentes variables; porque podemos caer en la confusión de no diferenciar entre mentira y engaño.

Un fabulador, diagnosticado clínicamente, nunca miente; porque desde su perspectiva sus manifestaciones coinciden plenamente con los hechos. El fabulador no inventa una historia, está convencido de ella y no hay detector de mentiras que pueda detectarlo. 

Qué es engañar.

El engaño mientras tanto, suele ser quien motiva a la mentira aunque, no todos los engaños son mentiras ni tampoco siempre intentan terminar siendo una.

El engaño ciertamente es bajo muchas circunstancias es más que lícito, es obligatorio. Supongamos que estamos jugando al póker, para respetar el juego y a mi contrincante estoy obligado por ética a engañarle. Lo mismo que si jugáramos al ajedrez o cualquier otro tipo de juego, porque de hecho la base de los mismos es el engaño. Necesitamos el engaño para sustentar una estrategia adecuada a nuestros intereses, los cuales evidentemente son ganar el juego.

Por tanto, afirmar que los jugadores de póker son mentirosos es una falacia, en todo caso serían “engañadores” y por lo argumentado anteriormente están obligados a engañar por respeto al contrincante, al juego y en definitiva a ellos mismos.

También se considera que una mentira no siempre contiene un carácter negativo en ella, por ejemplo cuando valoramos el daño que puede provocar la verdad en el otro o incluso a niveles sociales.

Evidentemente, son conceptos y valores éticos y particulares a cada uno, los cuales de manera alguna nadie tiene derecho a poner en tela de juicio.

Ocultar no es mentir.

El ocultar en ciertas circunstancias es no solamente ético, es una obligación. Nadie está obligado a auto inculparse en nada, y no me refiero al aspecto estrictamente legal.

Como tampoco nadie esta obligado a desvelar su intimidad o comprometerla por más derecho a la verdad que el otro esgrima.

Cuando somos niños y alguno de nuestros padres nos pregunta: ¿Qué hiciste? Desde luego que no vamos a admitir que intentamos ahogar al gato en el retrete. Es lógico, nos defendemos de cualquier forma contra el posible castigo a recibir por nuestros actos.

El ejemplo anterior, por más que os pueda parecer absurdo, es la base de nuestras futuras reacciones en las diferentes fases de nuestras vidas. Nuestros mecanismos de defensa son automáticos, siempre intentaremos protegernos de recibir cualquier tipo de castigo, intentar defender nuestros intereses es algo normal; aunque de manera alguna con esto justifico la mentira.

Tanto el mentir, el engañar o el ocultar dependen directamente de las circunstancias y nosotros somos los dueños de las mismas. 

Author: Daniel Costa Lerena

Psicólogo Clínico, Master en Coaching y NLP-DBM. Webmaster y Blogger.

(10) Comments
    1. Gracias Zina por tu valoración del artículo. En el ámbito académico son conceptos que siempre se suelen diferenciar, por algunos factores que como comento los hacen diferentes. Ello no implica que cada uno valore como quiera o como pueda el utilizar la mentira, el engaño o la ocultación como herramientas válidas. En cualquier caso cada uno deberá hacerse responsable de las consecuencias. Un saludo!

  1. La palabra de Dios es bien clara la respecto, no mentirás y es algo incuestionable. Muy interesantes las diferencias semánticas que explicas entre los conceptos pero creo que son solo eso, desde la fe cristiana una cuestión de semántica y nada más. Julia.

    1. Gracias por dejar tus opiniones Julia! Luego de estar diez años en un colegio católico me permito decir que conozco algo la palabra de Dios, aunque como algunos ya saben soy agnóstico. Hecha la aclaración, decirte Julia que sería muy interesante que precisamente aquellos que creen en la palabra de Dios respetaran dicho mandamiento de no mentir, porque lamentablemente algunos y no todos por supuesto, parece que lo tienen como vicio, el mentir digo. Incluso la Iglesia Católica como organización a lo largo de la historia se convirtió en referencia en el arte del engaño y la ocultación de información. En cualquier caso Julia, sabes que respeto tus creencias y que separo a la persona que tiene fe en alguna deidad de las organizaciones religiosas.

      Un saludo y mis mejores deseos!

  2. Para mi todo es lo mismo, la mentira y el engaño al final terminan juntos. Pero también creo que uno no tiene porque contar todo y que aveces una mentira piadosa es mejor que decir una verdad cruel.

    1. En mi opinión personal y profesional desde luego mentir no es lo mismo que engañar, aunque en muchas circunstancias están fuertemente vinculados. ocultar es algo casi que roza con el derecho mismo del ser humano, porque desde luego como tú dices no es cuestión de "andar contado todo". También aquí muchas personas confunden ocultar con ser discretos o reservados, aunque considero que tampoco son conceptos iguales. Lo que si no comparto en modo alguno es "la mentira piadosa", porque en definitiva no deja de ser una mentira independientemente de su intención de fondo.

      Gracias por dejar tus opiniones Mihaela!

  3. Yo más que una cuestión de semántica es de respeto, a uno mismo y al otro. Pero también es fácil hablar desde la teoría, porque en la practica casi siempre uno tiene que ocultar algo a los demás. mentir es otra cosa y siempre tiene sus consecuencias, porque las mentiras tienen patas cortas y siempre te terminan descubriendo en la mentira.

    1. Coincido contigo en que primero debemos comenzar a respetarnos a nosotros mismos y luego ser respetuosos con los demás. Cuando digo respetarnos me refiero a estar alineados entre lo que pensamos, sentimos y hacemos; en definitiva ser honestos con nosotros mismos.

      Ocultar no necesariamente debe valorarse como algo negativo, porque depende qué tipo de información personal estemos preservando si la misma es de recibo el manifestarla abiertamente. Considero que todos tenemos derecho a preservar nuestra intimidad, y en definitiva la misma es hasta una necesidad.

      Gracias por dejar tus opiniones!

  4. la mentira y/o el engaño siempre terminan haciendo daño, es preferible una cruda verdad que una mentira piadosa, llamemos las cosas por su nombre, la mentira es mentira, la verdad es verdad….sino seguimos disfrazando las cosas….

    1. Coincido contigo en que siempre, y de un modo u otro, tanto el engaño como la mentira tendrán consecuencias negativas. No obstante ello, en modo alguno pretendía hacer con mi artículo apología de la mentira o del engaño, al contrario. Simplemente mi idea original ha sido diferenciar desde lo técnico a la mentira del engaño o, eventualmente, de lo que significa ocultar. Y lo hice precisamente porque "no me agrada disfrazar las cosas", y son términos, conceptualmente hablando, diferentes.

      Insisto en que coincido contigo en que tanto la mentira como el engaño tendrán consecuencias perjudiciales, ahora, repito que mentir y engañar técnicamente no son lo mismo, y requieren cada uno de circunstancias y factores muy bien definidos para denominarlos como tal. Y por supuesto no considero oportuna en modo alguno "la mentira piadosa", porque en mi opinión personal puede tener de todo menos piedad.

      Gracias por dejar tus opiniones y te deseo lo mejor!

Deja un comentario