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Mein Kampf vuelve a los colegios alemanes.

Mein Kampf, Hitler

Mein Kampf vuelve a los colegios alemanes.

¿Levantan la censura a Hitler en Alemania? 

Mein Kampf, Mi Lucha, es el libro escrito por Adolf Hitler en donde plasma sus ideas y conceptos sobre diferentes temas, podemos decir que es una combinación entre autobiografía y manual ideológico nacionalsocialista. Dentro de su obra deja clara su posición, un tanto radical por cierto, referente al comunismo y sus enemigos de todas las horas, los judíos.

Hitler comenzó a escribir su libro estando en prisión, en Landsberg, o mejor dicho, se lo comenzó a dictar a su camarada Rudolf Hess, el cual se encontraba detenido por la misma causa que Hitler, el Putsch de Múnich. Así se le conoce comúnmente al fallido intento de golpe de Estado de noviembre de 1923 por parte de miembros del NSDAP (Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores).

Mein Kampf se publicó en 1925 y las ventas no fueron demasiado buenas hasta que Hitler sube al poder en el año 1933 , las cifras ahí se disparan manteniendo el buen ritmo de ventas hasta la caída del régimen Nazi. Al final de la guerra se habían vendido y distribuido varios millones de ejemplares de la obra y estaba traducida en 16 idiomas.

El copyright de Mein Kampf en todas sus ediciones, exceptuando la británica y la neerlandesa, pertenecen al Estado de Baviera, Alemania; caducando sus derechos el último día del año 2015. El gobierno de Baviera, como dueño de los derechos de autor, no permitía hasta ahora se realizaran copias o impresiones dentro del territorio alemán. El Ministro de Finanzas de Baviera, Markus Söder, al respecto afirmó: “lo más indicado es publicarlo nosotros mismos en una edición convenientemente comentada y gratuita, que sea distribuida en los colegios y que evite que sean otros los que capitalicen la edición”.

El proyecto se encargó al Instituto de Historia Contemporánea y cuenta con el apoyo del Consejo Judío Central de Alemania, manifestó su presidente Dieter Graumann, agregando, “sería mejor que no se publicara, pero si se publica, es preferible que contenga comentarios de historiadores”.

Mein Kampf para muchos es un libro maldito y lo consideran algo así como “La Biblia Nazi”; incluso en varios países se prohíbe su venta. En algunos países de Europa venderlo es ilegal aunque se permite por ejemplo poseer copias y prestarlas. El argumento que se esgrime para censurar Mein Kampf es que promueve el odio racial. Desde luego dicho argumento es bastante sólido y a cualquiera que lea el libro no le quedarán dudas sobre ello.

Hay algo también un tanto cómico en todo ésto, seamos claros, hoy en día con un par de clicks cualquiera se puede descargar el libro de Hilter a través de internet. Incluso una persona que viva en cualquiera de los países en dónde se prohíbe su venta, simplemente cambiando su dirección IP se lo descarga al instante. Por favor no seamos tan ingenuos o pretendamos tapar el sol con la mano, todos sabemos muy bein que “hecha la ley, hecha la trampa”.  

Censura total o parcial de Mein Kampf: ¿cuál es la diferencia?

La censura a Mein Kampf en Alemania no significa que esté levantada ni mucho menos, digamos que es un “levantamiento parcial”, el cual por cierto habrá que valorar al leer dicha edición. Es decir, los comentarios u opiniones de cualquiera son una cosa, todos tenemos derecho a opinar dentro del marco y el respeto, cosa garantizada por cierto por la Constitución de cualquier país civilizado; otra cosa es recortar un texto o seleccionar parte de sus contenidos. Lo anterior no es que se interprete como manipulación, directamente lo es en toda regla.

Honestamente no considero afortunado el que hagan una edición “especial” de Mein Kampf; en todo caso considero más saludable que cada uno interprete el libro a su manera y extraiga sus propias conclusiones. Obviamente que si el libro de Hitler será distribuido en los colegios habrá que ir con pies de plomo y procede hacerlo, en mi opinión personal, con el debido asesoramiento pedagógico.

Uno no puede ser demócrata cuando le conviene o invocar el derecho a la libertad de expresión dependiendo de las circunstancias. Tampoco se puede promover la censura ideológica parcializada, es decir, por la misma regla seguro encontraremos legiones de personas con sólidos argumentos en contra de la Biblia, el Talmud y el Corán.

Los libros de referencia de las diferentes organizaciones religiosas antes citadas, considero contienen en sus páginas verdaderas barbaridades. Han condicionado desde décadas a millones de personas de forma negativa y, por si fuera poco, se lo hacen leer a los niños. No nos rasguemos las vestiduras, cualquiera que conozca superficialmente los libros antes citados encontrará elementos de misoginia, homofobia y varios conceptos más que bien podemos resumirlos como intolerancia y discriminación.

Desde el efecto condicionador de las palabras, si analizamos cada uno encontraremos elementos literalmente bizarros en relación al efecto que pueden causar a un ser humano. Sin dejar de la lado el factor de adoctrinamiento que se promueve y las veces que han sido, y son, utilizados para cometer actos execrables; justificados presuntamente, porque todo es cuestión de interpretación, por los iluminados que sirvieron de mensajeros de la palabra de los dioses.

Si Mein Kampf se interpreta como un libro que induce a cometer barbaridades, ni hablemos de la utilización de Biblia como forma de justificar Las Cruzadas o la Santa Inquisición. Sin dejar de lado claro El Corán, refugio de algunos fanáticos para cometer auténticos asesinatos en masa.

No tengo nada en contra de los libros de las organizaciones religiosas, como tampoco tengo nada en contra de sus adeptos o de cualquiera que forme parte de un club de fan de alguna deidad. Ahora, todo hay que decirlo.
 

No procede censurar la historia y Mein Kampf es parte de ella.

No podemos borrar la historia y no podemos negar la figura de Adolf Hitler, sería absurdo; como también considero un absurdo se censure su obra puesto refleja el pensamiento de una figura que marcó a millones de personas en un sentido u otro y hasta nuestros días.

En tal sentido me remito a la función de la historia como disciplina: “es la ciencia que estudia el pasado, la cual nos permite entender nuestro presente y proyectar nuestro futuro”. Desde ahí bien podemos aprender la lección e intentar no repetir hechos tan lamentables como por ejemplo el Holocausto.

Cualquiera que estudie historia deberá inevitablemente recurrir a Mein Kampf para entender, o cuando menos conocer, las ideas de uno de los protagonistas más destacados de la historia de la humanidad, incluso aunque más no fuera por simple curiosidad.

Por supuesto que no hablo de Hitler como una figura de referencia a tener en cuenta por las nuevas generaciones o a ponerlo como ejemplo en positivo de nada; aunque sí podemos aprender de lo que significa el fanatismo en estado puro llevado a la practica. Con consecuencias que se resumen en millones de personas asesinadas de forma cruel e injustificada.

No estoy haciendo apología de forma alguna a las ideas de Hitler ni defendiendo su causa, simplemente entiendo que la censura no es recomendable y mucho menos privar a nadie de leer un libro que por cierto, bien puede ser interpretado como más le guste o le convenga a cada uno. Gran cantidad de autores relevantes se han dedicado a estudiar Mein Kampf, precisamente para entender y construir el perfil psicológico de Adolf Hitler; no por ello significa que uno coincida con su ideología o justifique en modo alguno las barbaridades que promovió.  

¿Todos tenemos alguna cosa en común con Hitler?

Deepak Chopra en su libro SincroDestino nos propone un ejercicio más que interesante entorno a la figura, precisamente, de Adolf Hitler: “Empieza por algo muy simple, con la persona más desagradable que se te pueda ocurrir. Por ejemplo piensa en Adolf Hitler y di: Cómo es posible que yo pueda parecerme a Hitler?”

La mayoría se niega a aceptar algún parecido, por mínimo que sea, con Adolf Hitler. Pero piénsalo detenidamente: ¿Alguna vez has expresado prejuicios con respecto a algún grupo de personas por su nombre, su color de piel, su acento o su discapacidad?

“Si puedes pensar en algún ejemplo similar en tu vida, entonces debes aceptar la similitud entre tú y Adolf Hitler”. Traducido: “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

En lo personal suelo utilizar una etiqueta que Adolf Hitler colocó a los políticos de su época y, precisamente, la reflejó en Mein Kampf, Sabandijas Parlamentarias. En mi opinión personal considero que con ello en forma alguna estoy haciendo apología a la ideología Nazi, como tampoco justificando el contenido de Mi Lucha.

¿Has leído Mein Kampf? ¿Estás de acuerdo con su censura total o parcial?  

Fuentes citadas:

– Hitler, A: Mein Kampf, Official Nazi Translation (1ª edición 1925)

– Chopra, D: Sinchrodestiny. Harnessing the Infinite Power of Coincidence to Create Miracles (2003)

Noticia: elmundo.es

Author: Daniel Costa Lerena

Psicólogo Clínico, Master en Coaching y NLP-DBM. Webmaster y Blogger.

(11) Comments
  1. Amigo Daniel, lo primero que tengo que decirte es que dominas la palabra como nadie, y no solo la palabra tambien los conceptos, si no te conociera mi interpretación de el texto sería distinto.
    Ahora va mi opinión personal, tampoco estoy de acuerdo con la censura, pero sí estoy en total desacuerdo en que este libro lo lean los niños en los colegíos, los niños són muy manipulables y dependiendo de en que manos caigan pueden utilizarlo tanto para que se enteren de como fué la historia de su pais durante unos años , como para hacer de Hitler otra vez un idolo a seguir, teniendo en cuenta que todo argumento tiene su contrario, si es cierto que quien esté libre de culpa que tire la primera piedra, pero no es lo mismo en un momento concreto criticar una cultura o una raza y no voy a poner ejemplos (aunque los tengo), a masacrarlos, y pienso que en manos peligrosas se les puede enmascarar esa masacre con argumentos que esos niños pueden llegar a creer.

    Me temo que los libros religiosos tambien tienen episodios que no comparto, pero aunque defiendo que "El pueblo que olvida su historía, está condenado a repetirla" no me parece en los tiempos que corren mencionar la soga en casa del ahorcado.

    Pilar érez Martín.

  2. Gracias por tu comentario Pilar.! Coincido contigo en que el transmitir un libro de tales características a un niño es algo cuando menos cuestionable. Por más que éste sea fragmentado en su contenido y/o revisado desde lo pedagógico, todavía discrepo con ello.

    Si hablamos de una franja etárea más elevada, por ejemplo entre estudiantes adolescentes, es otra cosa; incluso los haría recurrir al texto original y sin recortes. ¿Por qué? Simplemente porque ellos serían conscientes de que el texto está manipulado y despertaría aún más su curiosidad . Con lo cual recurrirían a San Google, santo que por cierto todo lo encuentra en los misteriosos caminos del mundo virtual, y se descargarían la versión original. Vamos, que incluso uno puede acceder a ella de forma online.

    Un abrazo y gracias por tus palabras.!

  3. Me parece una estupidez que prohíban un libro que cualquiera se puede descargar de internet. Además lo prohibido siempre llama más la atención y despierta curiosidad. Me gustó mucho lo que que todos tenemos algo en común con Hitler, nunca me había puesto a pensar en eso y la sola idea me genera bastante cosas. Todos en algún momento seguro que hicimos algún comentario o broma racista, otra cosa es admitirlo. Por la que me toca no estoy libre de pecado. Muy bueno el post.

    1. A decir verdad es como tú comentas, descargarse el libro es solo cuestión de un par de clicks; además si estás en Alemania basta utilizar algún proxy anónimo por si te quieren bloquear y listo, no hay misterio alguno. Me alegra saber que la frase que mencionas te llevó a reflexionar; en lo personal me sucedió lo mismo que a ti la primera vez que la descubrí. Aunque cuidado, a muchos hasta les ofende el solo pensar tal situación; sobre todo por la tendencia que tenemos a rasgaros las vestiduras e ir, como se suele decir en Argentina, “con la ofensa baja”. Y por cierto, repito que tampoco estoy libre de pecado. Gracias por compartir tu opinión y punto de vista respecto del tema

  4. Buenos días , soy un alumno de bachillerato , interesado en la política i tengo mucha curiosidad por estos temas , me recomiendan leer este libro?

  5. Por mi parte, y teniendo en cuenta de que presuntamente todavía no has llegado a tu mayoría de edad, te recomendaría lo comentes con tus padres y/o tutores. Entiendo que decirte esto es lo que procede por mi parte.

    Ahora, para que no creas que evado el responder tu pregunta, argumentaré desde mi experiencia personal y profesional. Mein Kampf lo leí siendo adolescente y no me condicionó en nada, es decir, no me convertí en neonazi ni mucho menos; aunque por ello no reconozca que aciertas personas los pueda condicionar eventualmente de forma negativa. A nivel profesional te diría que es interesante, y no solo referido en concreto al libro de Hitler, el acceder a diferentes fuentes literarias y luego reflexionar sobre las mismas; incluso de ser posible es muy sano el poder intercambiar y ideas sobre las conclusiones que sacamos de una obra en particular. Los grupos de debate literarios precisamente promueven lo anterior, e incluso en ciertos ámbitos académicos de nivel secundario el libro de Hitler se aborda como cualquier otro libro; desde La Biblia al Corán y pasando hasta por la novela romántica.

    En cualquier caso, me remito a mis primeras palabras en cuanto a que sería interesante lo comentaras con tus progenitores, pues no estoy por la labor de que nadie mal interprete que estoy haciendo apología del nazismo ni mucho menos. A mi me tuvieron diez años en colegio de curas y con ración diaria de Biblia para terminar siendo agnóstico, es decir, uno por leer el Corán no necesariamente tiene que terminar siendo musulmán. El resultado de la exposición a las diferentes fases de condicionamiento a la que somos expuestos a lo largo de nuestras vidas, es algo mucho más complejo que el resultado de leer un libro.

    Gracias por tu comentario. Un saludo!

  6. A mi me parece bien que se lea el libro de Hitler poruqe es parte de la historia, otra cosa es que no compartamos lo que él dice y yo por supuesto no lo comparto en nada. Pero censurar un libro no me parece la solución, creo que es mejor educar que censurar y tampoco creo que nadie termine siendo una nazi por leer un libro.

  7. Yo no creo que sea algo malo pero igual puede influenciar a los mas joven, porque los chicos son como esponjas y nunca se sabe. Yo se los daría pero de más grandes así pueden tener sus propias ideas pero tampoco es cosa de que terminen llenos de odio como Hitler.

  8. No me queda muy clara la posición al respecto, pero todo hay que decirlo, pasamos de la censura al libertinaje. El problema para mi que se plantea de fondo es si un libro de una bestia como Hitler puede o no perjudicar a los adolescentes. Yo nunca lo leí y quizás deba hacerlo para por lo menos poder formarme una opinión más completa. Para terminar decirte que no me parece que estés haciendo una defensa de Hitler ni de los nazis.

  9. Es cierto que tuve y todavía tengo prejuicios pero no estoy de acuerdo con que se enseñe en los centros de enseñanza un libro de un tipo como este. No comulgo ni de cerca con sus ideas y digo de nuevo que tengo prejuicios pero nada que ver comparado a lo de este menda.

  10. Nunca podria estar de acuerdo con que se enseñen las ideas de un genocida en los colegios. Llamenme lo que quieran pero no estoy de acuerdo. Gracias por dejar expresarse libremente.

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