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Aprender a detectar los problemas.

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Aprender a detectar los problemas.

Todos los días nos encontramos personas con problemas y en nuestras sociedades al parecer el tener problemas es algo natural, cuando en realidad no lo es en modo alguno.

Personas que no conciben vivir sin problemas, que entienden que la vida es un problema, que se buscan los problemas y los otros, los menos a decir verdad, que no damos tiempo a que los problemas entren en nuestras vidas. En definitiva el punto práctico del asunto es resolver de forma satisfactoria para nuestros intereses particulares cualquier problema al que nos enfrentemos.

La definición del problema es enteramente subjetiva, para lo que algunos significa uno para otros literalmente es cualquier otra cosa, cada uno realiza una valoración diferente sobre el significado y por tanto realizar juicios de valor o consideraciones infundadas sobre la situación que el otro atraviesa es una arma de doble filo. Lo primero es proceder a formularnos una serie de preguntas con la intención de despejar y aislar de ser posible al presunto problema en cuestión.

¿Qué es? ¿Es definitivamente un problema a lo que me enfrento? ¿O es una dificultad o una limitación? ¿Es tal vez una dificultad interactuando con una limitación y dicha interacción lo convierte en un problema? ¿Dos dificultades que sumadas nos dan un problema o dos limitaciones que sumadas que nos dan igual resultado?

Ahora bien, llegados a éste punto, es decir, detectar que efectivamente estamos ante un problema, es interesante plantearnos algunas preguntas como complemento del análisis anterior.

Por qué y para qué resolver los problemas.

En todo caso, lo primero es lo primero y hay que analizar el presunto problema para obtener las evidencias del caso que nos demuestren qué es. Una vez detectado y confirmado es la hora de desmembrarlo.

Si encontramos dificultades hay que resolverlas y si encontramos limitaciones hay que superarlas, por tanto, las anteriores peguntas son muy útiles de plantearlas en referencia por ejemplo a las posibles limitaciones o dificultades que forman parte de la fórmula y como resultado nos deja un problema.

Si definitivamente nos enfrentamos a un problema, que es el resultado de la suma de una dificultad y una limitación, bastará resolver la dificultad o superar la limitación para que el problema desaparezca. Nos quedaremos entonces o bien, con una dificultad a resolver o con una limitación a superar, con la ventaja de que el problema quedó resuelto. Es decir, hay que ir por partes. Analizando, resolviendo y superando para en definitiva hacer que el problema se desvanezca y así disminuir por otro lado el peso a nivel inconsciente que la sola palabra problema significa como condicionador negativo.

Un detalle interesante que detecto frecuentemente es que al parecer los problemas caen encima de las personas por actos divinos o de la naturaleza, por la mala suerte y el destino confabulando contra ellos. Nada es casualidad y por ende solo existen las causalidades.

Pocos son quienes se hacen responsables de las circunstancias, se responsabilizan de sus actos y logran ver que en realidad llegaron a ése problema por su propio mérito. La pérdida de perspectiva sobre el problema, el no hacernos responsables de que llegamos a él por nuestros actos dificultará sobremanera analizar la situación.

Si logramos previamente entender el proceso que nos condujo hasta el problema en cuestión, es muy probable que estemos en condiciones de analizarle y buscar soluciones; de no encontrar soluciones inmediatas, cuando menos entenderemos que en realidad somos los responsables de nuestros problemas de una forma u otra.

Claro que otra cosa muy diferente es hacernos dueños de un problema con intenciones de justificar nuestras conductas, con intenciones de manipular, de colocarnos en el papel de víctima y con todo ello esperar que nuestros problemas se resuelvan solos o que nos lo resuelvan terceros.

Lo anterior de forma alguna significa que no podados buscar ayuda, al contrario, entre las posibles soluciones a valorar antes de nada puede resultar beneficioso consultar la situación por ejemplo a nivel profesional.

Lógicamente dependiendo del problema o de las posibles dificultades y limitaciones buscaremos las posibles soluciones de forma seria, es decir, acudiendo al profesional acorde a las circunstancias; porque hacer catarsis con un amigo puede resultar un placebo que descomprime la angustia aunque no resulte la solución y se transforme en beneficio; claro que tampoco no descarto que uno pueda eventualmente encontrar soluciones por dicha vía, todo hay que decirlo. Recordemos que un buen diagnóstico es altamente probable que nos permita realizar un pronóstico más que preciso de las posibles situaciones a las cuales deberemos de hacer frente, por tanto, si analizamos y meditamos cada paso estaremos en condiciones cuando menos de evitarnos problemas innecesarios.

Prevenir, al fin y al cabo, siempre resulta más beneficioso a nuestros intereses particulares que auto colocarnos en situaciones problemáticas, y de paso evitamos los problemas.

Una vez que aprendemos a detectar los problemas, procede entrar de lleno a valorar cómo solucionar un problema, porque si bien el primer paso es aprender a detectarlos lo más significativo para nuestras vidas es lograr resolverlos satisfactoriamente de acuerdo a nuestros intereses particulares.

Author: Daniel Costa Lerena

Psicólogo Clínico, Master en Coaching y NLP-DBM.
Webmaster y Blogger.

(7) Comments
  1. La mayoría de la gente se ahoga en un vaso de agua y a la primera se lleva las manos ala cabeza. Me gusta tu planteamiento de como abordar los problemas pero claro, una cosa es la teoría y otra la practica, igual muy bueno lo tuyo como siempre.

    1. Desde luego una cosa es la teoría y otra la práctica, aunque desde algún punto hay que partir y considero que ahí entra en juego la teoría, cosa que no es igual a teorizar sin más. En cualquier caso, para solucionar o resolver un problema de forma satisfactoria, lo primero es analizarlo y una vez valorado en conjunto entrar en acción para resolverlo satisfactoriamente, o cuando menos de la mejor forma posible de acurdo a nuestros intereses. También es cierto que nivel profesional es muy raro quien no pone un pié en mi consulta sin tener un problema, o cuando menos creyendo que tiene uno.

      Gracias Pedro por tu feedback!

  2. Todos tenemos algún problema pero no todos queremos enfrentarlos. Me parece que la cosa es por ahí, enfrentar los problemas y solucionarlos porque si uno no soluciona sus problemas no viene nadie a solucionarlos.

  3. Vengo del otro articulo y me parece que entre al revés y tendría que haber comenzado por este pero igual los pude sumar. Me parece que se complementan bien y si uno empieza leyendo este y sigue con el otro le queda mejor la idea de tu planteamiento, por lo menos eso me parece a mi. Igual muy buenos los dos y como dije en el otro comentario antes yo tengo un tren de mercancías de problemas y no me cuesta mucho detectarlos, pero también debo decir que nunca los había pensado de la forma que propones. Voy a probar.

  4. Yo también vengo del otro articulo y como el que opina antes me parece que hay que leer los dos para completar la idea o contar con un panorama más completo. Por separado se entienden igual y me gusta su calidad pero juntos quedan más potentes.

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